martes, 16 de octubre de 2012


Se acercaba la fecha, el momento de decir adiós. Por lo menos por un tiempo, adiós a TeenAngels, a Argentina. Era tiempo de volver a Estados Unidos. Sé me hacía difícil, ya que iba a extrañar muchísimo a todos, Lali, mi cómplice, mi compañera de travesuras. Los chicos, y nuestras interminables charlas, hablábamos de todos, desde nuestros equipos de fútbol hasta lo que habíamos comido el día anterior. Pero sin duda a la persona que más iba a extrañar era ella. Sus rulos, o bucles, aún no sé bien; su sonrisa, el brillo de sus ojos. Todo de ella, mi hermosa Rocío. 
Era inevitable, aunque con un 'quedate a mi lado por favor' hubiese dado marcha atrás a todo. Aunque por ahora el destino lo quiso así. Tenía el pasaje, la maleta, todo listo. Hicimos una fiesta 'despedida' con alguno de mis mejores amigos. Ella estaba ahí, dsifrutamos. Me dió un regalo, era un portaretrato con muchas fotos nuestras. Recuerdos, de todo un poco, eso me puso melancólico, pero tenía que seguir adelante con mi sueño. 
- Buen viaje, bichito de luz, te quiero siempre- Me dijo con una sonrisa de oreja a oreja, pero con los ojos llenos de lágrimas.
Simplemente la abracé y le dije - Gracias por todo el amor que me diste- y nos dimos un beso. ¿Por qué este beso justo ahora? ¿Por qué cuándo yo me tengo que ir?. Nos separamos y volvimos a donde estaban los demás. Me miraba, y se notaba un brillo especial en su mirada o quizás yo me ilusionaba con que eso pase.
Los chicos ya se estaban yendo, era bastante tarde. No sé si serían cuatro o cinco de la mañana. Todos se iban yendo menos Rochi, ella se quiso quedar a ayudarme a limpiar. No tardamos mucho porque no había tanto desastre. 
- ¿Querés un café?- Le pregunté mientras ella se sentaba en el sofá.
- ¡Ay sí! No doy más- dijo cansada.
Fui a la cocina y preparé dos cafés. Volví y Rochi estaba sentada pensando en la nada misma.
- ¿Pasa algo linda?- 
- Es que todo esto es tan loco Gas, no sé. Pero no quiero que te vayas, sé que suena egoísta. Te voy a extrañar mucho bichito de luz.- Luego de esto me abraza, al separarnos nuestras narices chocaron. Eso bastó para besarnos, beso tras beso, se hicieron más intensos. Comencé a besarle el cuello, parecía gustarle. Nos acostamos en el sofa. 
- Pará Gas- Me dijo ella, dejándome de besar. 
En ese momento sentí que el mundo se derrumban, o quizás era una señal de que nuestro amor era solo de hermanos. 
- ¿Qué pasa Rochi, no te gusta?- dije asustado.
- Sí, me encanta, pero es que vos te vas y no sé.- 
- Disfrutemos el momento, el resto veremos después- Comencé a besarla nuevamente. 
Era mágico, lo que había esperado por tanto tiempo estaba sucediendo. Nuestros cuerpos eran uno. Quería que se detuviera el tiempo en ese momento. Ella disfrutaba tanto como yo, aunque a mí me dolía saber que iba a acabar pronto. Un suspiro de ella dió por terminado lo que habíamos comenzado. 
- Fue mágico Gas, lástima que esto terminó acá. Yo no quiero que abandones tu sueño por mí, mi vida- dijo Rochi, con cara triste. 
- Por vos dejo todo mi amor, dejo el viaje, el sueño, Estados Unidos. Todo- dijo Gastón acariciándole el pelo a Rochi.
- No Gas, vos tenés que ir a Estados Unidos cumplir tu sueño, y la vida te lo aseguro nos va a volver a cruzar. Todo está escrito- sonrío y lo besó. 
Gastón besó a Rochi, luego de eso se abrazaron y durmieron. Al día siguiente, eran casi las siete am. Sonó el despertador, la alerta de que Gas debía partir. 
- Buenos días amor, es hora de partir! Arriba bichito hermoso.- dijo Rochi con un super desayuno en una bandeja.
- ¡No lo puedo creer! Sos hermosa. Vení dame un beso.- Gas. Rochi se acercó y le dió un beso.
- ¡Bueno desayunemos que se te va a hacer tarde, además yo tengo que ir a Pampa!.- gritó Rochi entre risas.
Desayunaron, agarraron las valijas. Abajo había un taxi que los estaba esperando, y los llevaría a Ezeiza. Llegaron y se sentaron, esperando a que lo llamen a Gas para su vuelo. 
- "Vuelo 202, con destino a Estados Unidos, por favor presentarse en la puerta 4."- dijo una mujer por el parlante.
- Llegó el momento, tenes que ir.- dijo Rocío tristemente. 
- Gracias por la hermosa noche, una noche que jamás voy a olvidar mi amor. A la vuelta todo va a cambiar, y sino te llevo conmigo- La abrazó y le dió su último beso. 
Tomó sus valijas, y partió. Se dió vuelta para ver a Rochi, notó que se secaba una lágrima. Y le dijo moviendo los labios "nos volveremos a ver".
- Las despedidas son promesas de reencuentros.- 


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